viernes, 3 de febrero de 2012

Sombrerete, Zac. 1ª corrida de Feria, ante tres cuartos de aforo en la plaza portátil La Española, se corrieron astados de José Julián Llaguno, bien presentados, pero complicados en su juego. El rejoneador Rodrigo Santos, palmas y ovación. Mari Paz Vega, palmas y ovación. Alejandro Amaya, oreja y oreja. Los Forcados Hidalguenses lograron buena pega al segundo intento en el primer enemigo al que enfrentaron y buena pega al primer intento en el cuarto de la tarde.








La matadora ibérica Maripaz Vega inició su campaña 2012 con agridulce sensación, ya que no pudo redondear con la espada el par de faenas dispuestas y riñonudas que dejó para el recuerdo de la afición zacatecana que se le entregó sin medida sobre todo en el que hizo quinto, al que teniendo al público en un puño pinchó perdiendo al menos un apéndice que fue solicitado con fuerza al palco de la autoridad la cual guardó el pañuelo para mejor ocasión.







Con su primero Maripaz, poco pudo hacer de capote y después de haber provocado un tumbo de su piquero, el astado se rajó dejándola sin opciones, por lo que después de machetearle y sacar pases aislados de gran valía, posterior a un pinchazo en lo alto, vació el acero recibiendo para terminar escuchando algunas palmas.







Con el segundo de su lote, Maripaz salió con todo y aunque breve con la capa, con la muleta tiró para delante y le cuajó a su enemigo una faena de riñones y a contra corriente la cual valoró eufóricamente el tendido hasta entregársele con gritos de ¡torera, torera¡ a mitad del trasteo, en el que posteriormente se dio el lujo de dejar para el recuerdo adornos muy toreros, más el triunfó quedó para mejor ocasión ya que al irse por derecho volvió a errar, pasaportando a su enemigo al segundo intento haciendo infructuosa la fuerte petición que la gente realizó al palco de la autoridad que no cedió para concederle una oreja que ganada a ley tenía, por lo que la malagueña con bronca evidente se negó a dar la vuelta que la gente le requirió.

El tijuanense Alejandro Amaya estuvo en torero toda la tarde y cortó una oreja en cada uno de sus astados Con el primero, fiel a su estilo ,se le vio elegante ala verónica, para después tomar la muleta y cuajar una faena al natural llena de temple y largueza a un toro que no era un dechado de fuerza, para rubricar con estoconazo hasta la bola. Con el sexto, un astado peligroso que sabía lo que dejaba atrás, se le vio entregado toreano meritoriamente de uni pase, para repetir color en el tercio final suficiente para pasear su segundo apéndice y resultar el triunfador de la tarde.


El rejoneador potosino Rodrigo Santos, pechó un malísimo lote, sin embargo con su segundo expuso de más en banderillas, empero lamentablemente la falla con el rejón de muerte lo dejó sin posibilidades de obtener trofeos, quedando en una ovación cerrada. Por su parte los Forcados Hidalguenses, destacaron en ese mismo astado, haciendo una buena pega en el primer intento

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